top of page

LA GRANDE BOUFFE, QUICHE Y PASTEL DE CHOCOLATE

  • Foto del escritor: rebecasaavedrag
    rebecasaavedrag
  • hace 16 horas
  • 5 min de lectura

Les doy la bienvenida a este blog.

Es raro escribir uno otra vez. El primero —y único— que tuve lo comencé a los quince años, bajo un pseudónimo: Verbnigge Laurence.

Pero esto es diferente.

Tengo ganas de hablarles de cine, de filosofía, de ciencia, de fotografía, de color, de luz y sombra, pero sobre todo, de cocina. Porque cocinar, al menos para mí, nunca ha sido solo cocinar.

Para inaugurar este espacio, los entretendré con mi plan culinario para las visitas del fin de semana de mi cumpleaños. No contamos con mucho presupuesto, hará calor y uno de mis invitados no come carne. Condiciones perfectas para improvisar un poco.

He pensado en hacer una quiche de tomate, queso feta y albahaca, acompañada por una ensalada y unas papitas al horno. De postre, probablemente un tutti frutti. Y, para cerrar como corresponde, un pastel. 

Seremos seis personas, así que usaré cuatro tomates medianos, un ramo de albahaca fresca, seis huevos, 350 ml de crema o nata y un queso feta de unos 250 gramos.

Pico tomates, feta y albahaca. Voy batiendo huevo por huevo y luego incorporo la crema, un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta. Finalmente agrego tomates, queso y albahaca.

Estiro la masa sobre una fuente —esta vez rectangular— y dispongo el relleno encima.

La quiche irá al horno a 200 grados durante unos treinta minutos. No me gusta ni demasiado cocida ni demasiado cruda. Tengo un método poco científico pero bastante fiable: abro el horno y la muevo apenas. Si tiembla como una gelatina, está lista.

Acabo de volver del supermercado con mi marido y mi bebé. Hicimos la compra de la semana, aunque inevitablemente pensando en nuestras visitas. Siempre me gusta inspirarme mirando.

Para la ensalada haré una mezcla de hojas verdes: espinaca, lechuga y rúcula, con piñones —que encontramos en descuento, aunque siguen siendo escandalosamente caros—, granada y ciboulette. El aliño será sencillo: yogurt, jugo de limón, aceite de oliva, pimienta y sal.

Ir al supermercado sin una idea completamente cerrada me resulta extrañamente entretenido. Mirar colores, precios, frutas que aparecen y desaparecen según la temporada, cambiar de opinión a mitad del pasillo. Hay algo de montaje cinematográfico en decidir un menú: cortar, descartar, improvisar y confiar en que las escenas terminen dialogando entre sí.

Para el postre tendremos arándanos, frambuesas, fresas, mango, manzana y nueces troceadas. Fresco, simple y sin mayores pretensiones.

Y, por supuesto, el pastel de chocolate.

Mi receta es rápida y bastante indulgente.

Una taza y media de harina, una taza de azúcar, media taza de cacao en polvo, tres cuartos de cucharada de bicarbonato, media cucharada de polvos de hornear y una pizca de sal. Luego: dos huevos, media taza de aceite, tres cuartos de taza de leche y tres cuartos de taza de agua caliente. Canela o vainilla, según el ánimo.

Se mezcla todo sin pudor, se divide en dos moldes y se lleva al horno hasta que el cuchillo o el palito salgan secos. Es rápida: unos veinte minutos por tanda.

Para el relleno usaré mi famosa receta de trufa de chocolate. Esta vez sin licor.

250 gramos de crema y 500 gramos de chocolate.

El chocolate se derrite a baño maría o en el microondas, de treinta segundos en treinta segundos, revisándolo constantemente. Es importante que no se pase de calor ni toque agua: el chocolate tiene poca paciencia para esas cosas.

La crema se lleva al hervor y, apenas aparece el primero, se apaga el fuego y se agrega el chocolate troceado. Luego se mezcla con paciencia y se deja enfriar.

Yo suelo poner una capa para unir ambos bizcochos y otra para cubrir la torta. A veces hago figuras de chocolate para darle un toque artístico; otras veces prefiero fresas y frambuesas encima.

Comenzar este blog me hace recordar una película que vi alrededor de los diecisiete años: La Grande Bouffe (1973).

La Grande Bouffe

La historia sigue a cuatro amigos —un piloto, un restaurador, un realizador de televisión y un juez— que se reúnen durante un fin de semana en una villa para llevar a cabo un suicidio gastronómico colectivo: comer sin parar hasta destruirse.

Esto está bastante lejos de mi cumpleaños con quiche y papitas al horno, pero aprovecho de abrir con esa película porque aún recuerdo el malestar que me produjo cuando la vi. Me pareció grotesca y excesiva. Supongo que justamente por eso logró su objetivo.

Es de esas películas que no están hechas para gustar, sino para incomodar.

Resulta interesante cómo una película que exagera hasta el absurdo ciertos impulsos de nuestra sociedad puede resultar tan incómoda. LLenarse de comida, de sexo, de exceso. Sodoma y Gomorra servida a la mesa.

Hoy podemos atiborrarnos de casi todo. Pedimos comida y llega a casa. Compramos objetos que necesitamos y otros que no. Consumimos imágenes, series, noticias, opiniones y distracciones con una rapidez difícil de imaginar hace apenas unas décadas.

Puede que por eso la película siga siendo incómoda.

Porque exagera algo que reconocemos.

Y porque, a veces, el exceso no se parece al placer, sino al vacío. 

Atiborrarse hasta la muerte. 

Quizás, en el fondo, eso es lo que queremos.



QUICHE DE TOMATE, FETA Y ALBAHACA


Quiche de tomate, albahaca y feta

  • 1 masa de quiche (o masa mürbe)

  • 4 tomates medianos

  • 1 ramo de albahaca fresca

  • 6 huevos

  • 350 ml de crema o nata

  • 250 g de queso feta

  • 1 chorrito de aceite de oliva

  • Sal y pimienta


Paso a paso

  1. Precalentar el horno a 200 °C.

  2. Cortar los tomates, el feta y picar la albahaca.

  3. Batir los huevos en un bol, añadir la crema, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva.

  4. Incorporar tomates, feta y albahaca. Mezclar suavemente.

  5. Colocar la masa en una fuente y verter el relleno.

  6. Hornear unos 30 minutos, hasta que esté cuajado pero ligeramente tembloroso en el centro.

  7. Dejar reposar unos minutos antes de servir.






PASTEL DE CHOCOLATE



Ingredientes (bizcocho)

  • 1 ½ taza de harina

  • 1 taza de azúcar

  • ½ taza de cacao en polvo

  • ¾ cda de bicarbonato

  • ½ cda de polvos de hornear

  • 1 pizca de sal

  • 2 huevos

  • ½ taza de aceite

  • ¾ taza de leche

  • ¾ taza de agua caliente

  • Canela o vainilla (opcional)

Ingredientes (trufa / relleno)

  • 250 g de crema

  • 500 g de chocolate


Paso a paso LA GRANDE BOUFFE, QUICHE Y PASTEL DE CHOCOLATE

  1. Precalentar el horno a 180–200 °C.

  2. Mezclar todos los ingredientes secos en un bol.

  3. Añadir huevos, aceite, leche y finalmente el agua caliente. Mezclar hasta obtener una masa homogénea.

  4. Dividir en dos moldes y hornear unos 20 minutos o hasta que al pinchar salga seco.

  5. Para la trufa: calentar la crema hasta que empiece a hervir.

  6. Retirar del fuego y añadir el chocolate troceado. Mezclar hasta que quede liso.

  7. Dejar enfriar hasta textura untable.

  8. Rellenar y cubrir el bizcocho. LA GRANDE BOUFFE, QUICHE Y PASTEL DE CHOCOLATE


Comentarios


bottom of page