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CROQUETAS DE ATÚN, PAPAS MAYO Y UNA BALLENA

  • Foto del escritor: rebecasaavedrag
    rebecasaavedrag
  • 2 jul
  • 3 min de lectura

Hola de nuevo.


Hoy les compartiré una receta muy sencilla de lo que fue mi almuerzo. Preparé unas croquetas de atún acompañadas de papas mayo, una ensalada muy tradicional en Chile y que, para mí, siempre sabe un poco a casa.


Las croquetas rindieron diez unidades.


Croquetas de atún con papas mayo


CROQUETAS DE ATÚN


Ingredientes:

  • 2 latas de atún al agua (150 g cada una)

  • 1 cebolla mediana

  • 1/2 pimentón rojo

  • 2 ramas de albahaca fresca

  • 4 huevos

  • 2 cucharadas de harina

  • 6 cucharadas de avena

  • Aceite de oliva

  • Sal y pimienta


Preparación:

Picar la cebolla, el pimentón y la albahaca.

Mezclar todos los ingredientes en un bowl hasta obtener una masa homogénea. Dejar reposar la mezcla unos 15 minutos (o más, si la vida —o un cortometraje— se interpone).

Antes de formar las croquetas, comprobar la consistencia: debe poder moldearse sin desarmarse. Si queda muy líquida, añadir un huevo extra o un poco más de avena.

Formar las croquetas con las manos y cocinarlas en una sartén con un poco de aceite de oliva, a fuego medio, hasta que estén doradas por ambos lados.


Las papas mayo fueron incluso más fáciles.


Aunque las papas son originarias de Latinoamérica, aquí en Suiza cultivan variedades locales realmente muy buenas. Para esta ensalada utilicé unas pequeñas, ideales para cocer enteras.



PAPAS MAYO


Ingredientes:

  • Papas pequeñas (cantidad a gusto)

  • 3 cucharadas de mayonesa (ajustable)

  • Jugo de 1/2 limón

  • Un chorrito de aceite de oliva

  • Cilantro fresco

  • Sal y pimienta


Preparación:

Cocer las papas durante unos 20 minutos, hasta que estén tiernas. Escurrir el agua y dejarlas terminar de cocinarse con su propio vapor.

Enfriar con agua fría y pelar con facilidad.

Cortar en cubos medianos y mezclar con cilantro fresco, mayonesa, jugo de limón, aceite de oliva, sal y pimienta.

Listo.

Quedan para chuparse los dedos.



Y un detalle importante: esta vez no piqué la cebolla ni el pimentón demasiado pequeños. Estaba cocinando rápido y, curiosamente, me gustó más así. La albahaca terminó dándole un toque fresco que no suelo encontrar en otras recetas de croquetas.


PAPAS CROQUETAS DE ATÚN Y UNA BALLENA


Béla Tarr

Esto de cocinar atún me hizo recordar de una película de Béla Tarr, a quien tuve la oportunidad de conocer hace algunos años durante la presentación de Las armonías de Werckmeister en la Filmoteca de Catalunya.

Las Armonías de Werckmeister

En realidad no recordé un pez, sino una ballena.

En la película, una enorme ballena muerta llega a un pequeño pueblo mientras la tensión social comienza a crecer hasta transformarse en una revolución silenciosa. En aquella época, para la mayoría de las personas, ver una ballena era algo extraordinario. Su presencia tiene algo de milagro, de monstruo y de presagio al mismo tiempo.

La película comienza con una de las escenas más hermosas que conozco.

Están cerrando un bar. Los clientes, completamente borrachos, siguen allí sin demasiadas ganas de marcharse. Entonces el protagonista, un joven soñador, convierte el lugar en un pequeño sistema solar. Les pide que se muevan en círculos y, utilizando sus propios cuerpos, explica el movimiento de los planetas y un eclipse.

Siempre me ha parecido una escena extraordinaria.


Escena de borrachos

Consigue explicar uno de los movimientos más complejos y abstractos del universo utilizando únicamente un grupo de hombres borrachos dentro de un bar. El cine tiene esa capacidad maravillosa de volver visible aquello que, de otra forma, resultaría difícil de imaginar.

La mesa siempre ha sido una buena excusa para desarrollar conversaciones profundas. Si Béla Tarr utiliza una escena de borrachos para hablar del movimiento de los astros, no resulta extraño que Platón eligiera un banquete para escribir uno de los diálogos más importantes de la historia de la filosofía.

En El banquete, siete discursos intentan responder una misma pregunta: ¿qué es el amor? Más de dos mil años después seguimos haciendo algo parecido. Nos reunimos alrededor de una mesa para hablar de la vida, del cine, de nuestros miedos, de política o de aquello que todavía no comprendemos.


Quizás por eso me gusta cocinar para otras personas.


Porque, al final, la comida nunca ha sido solo comida.


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